PALENCIA
Blanco asegura que entiende las reivindicaciones de los cántabros, pero apela a la racionalidad en las infraestructuras
16.06.10 - 00:35 - EL NORTE | PALENCIA.
El ministro de Fomento, José Blanco, manifestó ayer que no cree que un «gobierno sólido como el de Cantabria dependa de una infraestructura», en referencia al trazado de la línea de alta velocidad por Palencia, y se mostró también dispuesto a estudiar todas las alternativas que le plantee el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, defensor del recorrido del tren a través de la Meseta y contrario al trazado de Bilbao. Sin embargo, el ministro de Fomento quiso también apelar a la racionalidad, ya que, a su juicio, resultaría un coste insostenible llevar a Cantabria dos accesos diferentes de la alta velocidad. Blanco se inclina por el ramal de Bilbao, en lugar del que pasa por Palencia por su menor coste económico.
El ministro efectuó ayer estas declaraciones en un coloquio en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, después de que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, del Partido Regionalista Cántabro (PRC), haya amenazado con romper el pacto de gobierno que mantiene con el PSOE si no se retoma la conexión ferroviaria de Cantabria por alta velocidad a través de Palencia, que ha quedado paralizada como consecuencia de los ajustes presupuestarios del Gobierno de Rodríguez Zapatero.
Blanco confirmó que el próximo 20 de julio el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, -quien, según indicó, «siempre puede desmentir a un ministro»- dará una respuesta a Miguel Ángel Revilla, de quien ha dicho que sabe que es «muy pasional en la defensa de lo que cree», pero también que es «racional», según informa Efe.
El titular de Fomento mostró su confianza en que finalmente «habrá una respuesta que desde el punto de vista de la racionalidad sea asumida para el bien de todos, del interés general y de Cantabria».
El ministro no quiso concretar en qué consistirá esa respuesta porque, según señaló, todavía no tiene tomada una decisión, porque le gusta escuchar a la gente, «pero reflexionando».
Al margen de la solución que se adopte, José Blanco sí se comprometió a que los cántabros podrán llegar a Madrid en el mismo tiempo que los demás ciudadanos del norte de España, porque «nadie está planteando, y yo no lo admitiría, que Cantabria quede descolgada de los beneficios de la alta velocidad», indicó el dirigente socialista. José Blanco señaló además que ninguna postura es «inamovible», y se mostró dispuesto a estudiar todas las alternativas, también las del presidente cántabro, pero avisó de que los Presupuestos del Estado no permiten avanzar en nuevas líneas de AVE, y explicó para no «engañar a nadie» que la conexión a través de Palencia tampoco se puede financiar mediante la colaboración público-privada, «porque esta fórmula es para las infraestructuras rentables», según dijo.
El ministro, que estuvo acompañado por la vicepresidenta de Cantabria, la socialista Lola Gorostiaga, y otros altos cargos del PSOE, pero sin la presencia de Miguel Ángel Revilla ni de otros miembros del PRC, explicó que no tiene previsto reunirse con Revilla, aunque no tendría «ningún inconveniente» en hacerlo, porque es una persona por la que tiene «el máximo respeto y consideración».
También señaló que espera que no se «estropee» su relación con Revilla por una «visión distinta sobre las infraestructuras de transporte».
El ministro subrayó que comprende que el presidente de Cantabria defienda el interés de la región y que Cantabria pueda tener dos entradas de alta velocidad, una por Palencia, pero también señaló que su obligación es compatibilizar los intereses territoriales con el interés general, con la eficiencia y con las posibilidades del país.
Según Blanco, el Gobierno de España va a hacer el «esfuerzo de hacer compatibles esos intereses», y el 20 de julio, Rodríguez Zapatero dará una respuesta definitiva a Revilla. «Y no seré yo quien desmienta al presidente del Gobierno», añadió